
Por: DIEGO BEAMONTE


Por: PASTOR ELÍAS MURILLO MARTÍNEZ
Los últimos días nos han permitido ver un reflejo de lo mejor y lo peor de la sociedad. El asesinato de George Floyd, el más reciente en una serie de injustificables actos de violencia racial en Estados Unidos, ha suscitado incontables muestras de hermandad que han trascendido etnias, fronteras e ideologías. Por si solas, éstas serían un elixir de positivismo en una coyuntura en la que todas las estructuras a nuestro alrededor parecen derrumbarse ante los implacables impactos del COVID-19.
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